Laceración de tejidos blandos, contusiones, fracturas coronarias y radiculares, avulsiones, fracturas dentoalveolares y luxaciones mandibulares son los traumatismos dentales más frecuentes. De ellos, entre el 13% y el 39% están relacionados con el deporte. Por eso es tan importante el uso de medidas preventivas como cascos, protectores bucales y otros equipos de protección, que reducen el impacto sobre el deportista y, por tanto, de las lesiones.
«Actualmente, las técnicas están muy avanzadas y los protectores son más cómodos, seguros y fáciles de usar», declaró Óscar Castro, presidente del Consejo General de Dentistas y la Fundación Dental Española (FDE) durante la presentación de la Campaña Salud Oral y Deporte (en la que se han inscrito más 922 clínicas de toda España) y cuyo fin es concienciar sobre el importante papel que cumple la salud bucodental en el rendimiento físico.
Como muestra de ello, la FDE –con la colaboración de la Sociedad Española de Odontología del Deporte (SEOD)– han realizado los protectores bucales de seis jugadores internacionales (tres chicos y tres chicas) de la Selección Española de Hockey y a la taekwondista Adriana Cerezo.
Tal y como contó Cerezo, «este es el primer protector bucal que me hacen a medida y totalmente personalizado, y la diferencia con los que he utilizado anteriormente es asombrosa. Es muy cómodo y espero que me ayude en la competición. Para los que practicamos deportes de contacto, estos protectores bucales son indispensables».
El Dr. Manuel Máiquez, presidente de la SEOD, explicó que, aunque el dispositivo por excelencia del odontólogo deportivo es el protector bucal, «no debemos olvidar las placas optimizadoras y las férulas deportivas que están especialmente indicadas para los deportes en los que la protección de los dientes no es necesaria, por ejemplo, halterofilia, piragüismo o cualquier otro deporte donde intervenga el equilibrio y la posición del cuerpo. Con ellas podemos readaptar la postura desde la masticación para que el paciente no sufra sobrecargas en distintas partes del cuerpo, sobre todo, a nivel de extremidades provocadas por una maloclusión».
impresiones.
No todo son golpes
Pero para lograr una buena salud bucodental en quienes compiten no todo es prevenir golpes. Tal y como subrayó Castro, «la salud oral, es parte fundamental de la salud general, e influye directamente en el rendimiento deportivo. De hecho, algunos problemas de origen bacteriano, como la caries y la enfermedad periodontal, pueden originar patologías cardiovasculares, inflamación y lesiones musculares. Por otro lado, factores funcionales como la maloclusión y las alteraciones en la articulación temporomandibular derivan en cambios de la potencia muscular, generan problemas musculares, cambios en el apoyo plantar etc. Es decir, incrementan el riesgo de lesión en el deportista, a la vez que contribuyen a una clara disminución del rendimiento».
También la presión vivida puede impactar muchas veces no solo en la dentadura sino en el descanso, con patologías como bruxismo o el rechinar de los dientes por la noches como contó que le sucedía el tenista Feliciano López.
Fuente: Artículo publicado en el diario La Razón
